Ha estado todo el día así, nublado y lloviendo a ratos, lo bueno que no hace nada de calor. Hemos ido a ver Meiji Shrine, uno de los templos santoistas más importantes de Tokyo y hemos estado paseando por Otomando, rodeados por una multitud de adolescentes. Hay una calle llena de tiendas de ropa y restaurantes baratos para ellos en Takeshita Dori y no cabía un alfiler. A ratos era un mar de paraguas. Ya en Otomando Avenue hay una tienda para niños, Kiddyland, con 6 plantas. A Sergio le hemos dicho que eligiera sólo un juguete y claro se ha tirado de cabeza a por un coche de bomberos (es obsesión lo de este chico). Bruno, mientras ha mangado un gorila, lo ha escondido en su espalda y nos hemos enterado un buen rato después de salir de la tienda porque claro no había forma de sentarle bien.
Para cenar, hemos estado en Maisen, un sitio muy típico recomendado en wallpaper para comer Tonkatsu, chuletas de cerdo rebozadas y fritas.
Y ahora, ya en el hotel nos toca preparar la maleta para irnos mañana a Kyoto.
Besos.
Sergio lo tiene claro y Bruno apunta maneras!! desde luego de tonto no tiene un pelo.. Silvia
ResponderEliminarBruno es mi heroe!
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