Incluso Sergio esta empezando a estar saturado de trenes. Ayer tuvimos que coger 3 mas un bus (en total 3 horas) para llegar a Honke Bankyu, un ryokan que dicen fue fundado en el siglo XVI por una dinastia que gobernaba en Kyoto y tuvo que salir por patas al perder una batalla. Todo eso muy bien y el sitio no esta mal pero esta a tomar por culo. Fue recomendacion de Pedro Espina, un chef espanol que vivio en japon y esta casado con una japonesa. Eso si, la cena estupenda y el onsen (spa) al aire libre pegado a un rio de montana precioso.
Hoy vuelta atras dos trenes y un bus para llegar a Nikko. Toda esta zona la llaman los alpes japoneses y la verdad es que se esta mucho mas fresquito. Sergio ha visto la foto de un funicular y se ha encaprichado que queria cogerlo. Cuando hemos llegado estaba todo cubierto por la niebla, no se veia absolutamente nada pero aun asi lo hemos cogido. Los empleados no entendian nada. Pero Sergio tan contento. Luego en el lago Chuzenji hemos cogido una barca a pedales con forma de pato. Parecia una buena idea hasta que Bruno ha decidido que el tambien queria conducir la barca y que no aceptaba que le ayudara nadie.
Para acabar cena en un vegetariano japones que nos recomendaron Mon y Pato y que ha estado genial, igual que la casa en la que dormimos hoy y que tambien nos la recomendaron ellos. De hecho, en esta excursion a Nikko estamos siguiendo lo que hicieron ellos la semana pasada. Mon y Pato, muchas gracias.
Lo de los terremotos aqui es pan de todos los dias. Hablando con Yoshiko, la duena de la casa hemos tenido otro pero tan ligero que Montse no se ha enterado y yo si no es por Yoshiko tampoco.
Manana despues de ver un par de templos volveremos a Tokyo, a un apartamento del que ya no nos moveremos hasta el martes.
miércoles, 12 de agosto de 2009
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